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Extractos del XLI Pregón de la Hermandad de la Expiración pronunciado por D. Eduardo Luna Arroyo. Os dejamos algunos extractos como «Miradlo en la Cruz», «La roca y el dolor» y «Nana de tu madre dolorosa».
Miradlo en la cruz
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
SOLO TIENE UN HILO DE VIDA
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
EN SUS LABIOS TU VIDA Y LA MÍA
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
CLAVADO EN POS DE UNA VICTORIA
DESPOJADO DE SU DIVINIDAD
ROTO POR LOS ESCARNIOS.
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
EN UN INJUSTO OPROBIO
MIMETIZADO CON EL DOLOR
Y AÚN SIGUE QUERIENDO VIVIR
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
VOSOTROS, HIJOS DEL DOLOR
MIRAD COMO EXHALA VIDA
Y SIEMBRA CRUCES GLORIOSAS.
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
¿LO VEIS? ES EL AMOR
SENTIDLO, ES LO QUE ERES.
LO QUE LLEVAS DENTRO DE TI.
!¡MIRADLO EN LA CRUZ!
ÉL ES LA NOCHE OSCURA
LA LUNA PARIENDO PARASCEVE
EL ALIENTO DE LA PASIÓN.
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
ESTÁ ROTO SIN REMISIÓN.
VIVE PERO MUERE A LA VEZ.
CAE SU TESTA AL VACÍO.
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
VOSOTROS HIJOS DE SU HERMANDAD
DEL ALMA NEGRA Y ROJA
DE LA SANGRE Y LA GLORIA.
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
ÉL ES UNA OBERTURA SINFÓNICA
UN DOLOR SIN LÍMITES
UNA PUERTA AL AMANECER.
ESE QUE NUNCA LLEGA,
VERDAD, SEÑOR.
NUNCA LLEGA EL ALBA
Y TÚ NUNCA MUERES
Y ASÍ LO PROCLAMAMOS
NOSOTROS TUS HERMANOS
LOS QUE GRITAMOS EN SILENCIO
AQUELLOS QUE HABLAN
Y CALLAN PERO HABLAN
Y REZAN PERO CANTAN
(ten piedad dios mio…………..)
Y SUFREN PERO SIENTEN
PORQUE TÚ NO MUERES
QUIERES PERO NO PUEDES
TU ÚLTIMO ALIENTO
LO GUARDAMOS EN UN COFRE.
UN COFRE DE SUSPIROS
UNA NOCHE OSCURA
EL CREPITAR DE TUS ANTORCHAS
ES SOLO EL PRINCIPIO.
¡MIRADLO EN LA CRUZ!
VOSOTROS HIJOS DE SU HERMANDAD
AHÍ VIENE EN POS DE SU PASIÓN
EL CRUCIFICADO DEL DOLOR
EL CRISTO DE LOS POBRES
LA DELICADEZA EN CRUZ
LA MUERTE ROTA A PEDAZOS
Y LA VICTORIA DE LA VIDA
ESO ERES TU SEÑOR,
CRISTO DE LA NOCHE OSCURA.
LUZ ENTRE LAS TINIEBLAS
¡ESE ERES TÚ!
CRISTO MÍO DE LA EXPIRACIÓN.
Miradlo en la cruz
La roca y el dolor
él es la roca, nosotros el dolor.
Él es el auxilio, nosotros sus manos.
Él está en los ojos de los tristes,
en las manos de los desamparados,
en las bocas de los hambrientos,
en la esperanza de los desahuciados,
en la agonía de los que parten,
en la mesa vacía,
en los cartones del dolor,
en los niños especiales,
en las madres que no entienden,
en los padres sin futuro.
Él es la roca, nosotros el dolor
él es el sustento, nosotros la espera.
Él es el todo, nosotros la nada,
él es el trozo de pan, nosotros la harina
él es el todo, nosotros su semilla.
Él es la roca, nosotros el dolor.
Él es la vida, la luz y la esperanza,
nosotros la herramienta y el fruto.
Él es la roca, nosotros el dolor,
!!!vuelve a nosotros tus ojos, Señor!!!.
Nanas de tu madre dolorosa
Ea, mi niño ea.
Vuelve a mis brazos
lirio roto de Jerusalén.
Déjame tocar tu pelo
déjame sentir tu piel.
Ea mi niño ea
cantaba la Virgen
en el Gólgota de la pena.
En el calvario y la gloria
en la más dulce condena.
Ea, mi niño, ea.
Tan dulce y tan pequeño
en las tierras de galilea.
Corre a mis brazos, mi amor
toma mi mano, divino salvador.
Ea, mi niño, ea
le cantaba la virgen
la más bella entre las bellas.
La de los ojos profundos
la más alta de las estrellas.
Ea, mi niño, ea
duérmete en mi regazo
hazme rocío de la mañana.
Sol que al alba sale
rosa de pitiminí temprana.
Ea, mi niño, ea
así cantaba la Virgen
la que llaman del Rocío.
La más hermosa perla
la dolorosa del Cristo de Pío.
Ea, mi niño, ea
no te me mueras ahora
no des tu último suspiro.
Vuelve tus ojos a mí
que yo me muero contigo.
Ea, mi niño, ea
aquí está tu madre
la que llaman del Rocío.
La que te canta nanas
la que te acurruca con brío.
La belleza escondida,
la luz en aquel desván,
la que llora tu dolor
Rocío y Expiración
el hijo y la madre,
la dolorosa sin nombre,
la dulce espera intencionada.
Rocío y Expiración,
una foto en la memoria,
un escalofrío en el corazón.
Una historia de amor
fraguada en el tiempo
un dolor que permanece
un amanecer donde nunca amanece.
Ea, mi niño, ea
cantaba la virgen
a los pies de su niño
en tarde de Viernes Santo
que hoy son madrugadas.
Ea, mi niño, ea
ven que te abrace, corazón mío
que todavía me duele tu ausencia.
Que todavía me duele este duelo.
Ea, mi niño bendito, ea
que suenen los ecos de tu victoria
que suenan los ecos de tu redención
que aquí está tu madre del Rocío
mi niño bendito
mi niño ya está dormido
en su eterna expiración!!!
Las Hijas de la Caridad ya no están…
XLI Pregón del Cristo de la Expiración.
Eduardo Luna.
Cuaresma 2025.
