Contenido de la Publicación
Ebenezer Scrooge es el protagonista de Cuento de Navidad (A Christmas Carol), una de las novelas más emblemáticas del escritor británico Charles Dickens. Publicada en 1843, esta obra no solo es un clásico literario, sino también una poderosa crítica social que pone en valor la importancia de la compasión, la generosidad y la empatía. La historia de Scrooge, un hombre avaro y solitario que transforma su vida gracias a la intervención de tres espíritus, ha inspirado a generaciones y sigue siendo un referente durante las festividades navideñas.
Ebenezer Scrooge: Un hombre atrapado por la avaricia
Scrooge es presentado como un anciano cascarrabias, obsesionado con el dinero y aislado del mundo que lo rodea. Es propietario de una empresa de contabilidad en Londres, donde trata con dureza a su empleado Bob Cratchit, a quien paga un salario miserable pese a las difíciles condiciones en las que vive su familia.
El desprecio de Scrooge por la Navidad es evidente desde las primeras páginas. Cuando su sobrino Fred, un hombre alegre y optimista, lo invita a cenar para celebrar las festividades, Scrooge responde con su famosa frase: «¡Bah! ¡Paparruchas!». Para él, la Navidad no es más que una pérdida de tiempo, una excusa para que los demás descuiden sus responsabilidades y gasten dinero innecesariamente.
Sin embargo, detrás de su dureza se esconde un hombre profundamente herido. A lo largo de su vida, Scrooge ha experimentado pérdidas y decepciones que lo llevaron a encerrarse en sí mismo y a priorizar la acumulación de riqueza sobre cualquier otra cosa.

Ebenezer Scrooge Cuento de Navidad
La llegada de Jacob Marley y Ebenezer Scrooge
La noche de Nochebuena, tras despedir a Cratchit y rechazar nuevamente la invitación de Fred, Scrooge regresa a su oscura y fría casa. Allí recibe una visita inesperada: el fantasma de Jacob Marley, su antiguo socio comercial. Marley, quien murió siete años antes, aparece cargado de pesadas cadenas, símbolo de los pecados que cometió en vida al priorizar el dinero sobre las personas.
Marley le advierte a Scrooge que su destino será aún peor si no cambia su forma de vida. Para darle una oportunidad de redimirse, le anuncia que recibirá la visita de tres espíritus: el Espíritu de la Navidad Pasada, el Espíritu de la Navidad Presente y el Espíritu de la Navidad Futura.
Por la noche el Señor Scrooge recibe la visita de varios espíritus o fantasmas.
El primer espíritu lleva a Scrooge a revivir momentos clave de su juventud. Entre estas escenas, recuerda con nostalgia su infancia solitaria, marcada por la ausencia de su madre y la frialdad de su padre. También vuelve a ver a su hermana Fan, quien siempre lo trató con cariño, y a su primer amor, Belle, una joven que lo dejó al darse cuenta de que Scrooge amaba más al dinero que a ella.
Estas imágenes llenan a Scrooge de tristeza y arrepentimiento, al recordarle cómo sus decisiones lo alejaron de las personas que más lo querían.
El segundo espíritu le muestra cómo las personas celebran la Navidad en el presente, incluso en medio de las dificultades. Scrooge es testigo de la humilde celebración de la familia Cratchit, donde, a pesar de la pobreza, reina la alegría y la unión. Conoce a Tiny Tim, el hijo menor de Bob, un niño enfermo pero lleno de bondad y esperanza.
También observa cómo su sobrino Fred disfruta de una animada reunión con amigos y familiares, burlándose de la amargura de su tío pero deseándole siempre lo mejor. Estas escenas empiezan a ablandar el corazón de Scrooge, al mostrarle el impacto de su egoísmo y la importancia de la conexión humana.
El último espíritu, oscuro y aterrador, le muestra el destino que le espera si no cambia su forma de vida. Scrooge ve su propia muerte, rodeada de indiferencia. Nadie llora su pérdida, y las pocas personas que se benefician de su fallecimiento lo hacen robando sus pertenencias.
Además, presencia la desgarradora muerte de Tiny Tim, una tragedia que podría haberse evitado si él hubiera sido más generoso con la familia Cratchit. Esta visión final llena a Scrooge de miedo y desesperación, llevándolo a prometer que cambiará su vida.
La redención de Ebenezer Scrooge
Cuando Scrooge despierta la mañana de Navidad, se da cuenta de que todavía tiene la oportunidad de cambiar. Llena de júbilo, decide actuar de inmediato. Envía un gran banquete a los Cratchit, aumenta el salario de Bob y se convierte en un benefactor para su familia. También busca reconciliarse con su sobrino Fred, participando en las celebraciones navideñas con él y su círculo cercano.
La transformación de Scrooge es genuina y duradera. A partir de ese momento, vive como un hombre generoso, amable y comprometido con el bienestar de los demás. Se convierte en una figura paterna para Tiny Tim y en un ejemplo del verdadero espíritu navideño.
En esta obra podemos encontrar varios mensajes o moralejas:
- Un mensaje social: Dickens escribió esta novela como una crítica a la desigualdad y a la falta de empatía hacia los más pobres en la sociedad victoriana.
- Éxito inmediato: La primera edición de Cuento de Navidad se agotó en menos de una semana y ha sido adaptada en incontables ocasiones en teatro, cine y televisión.
- Un clásico eterno: La historia de Scrooge sigue siendo relevante, recordándonos que siempre podemos cambiar y que la generosidad y la bondad son esenciales para una vida plena.
La lección de Scrooge
La historia de Ebenezer Scrooge es un recordatorio poderoso de que nunca es tarde para redescubrir el amor, la compasión y la alegría. Su transformación nos inspira a reflexionar sobre nuestras propias vidas y a valorar lo que realmente importa: la conexión con los demás y el deseo de hacer el bien.
Te invitamos a conocer más historias como: La historia del Grinch, o la historia del cuarto Rey Mago, entre otras muchas más.
