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La escudella es un guiso típico de la gastronomía catalana, pero su versión más sencilla y humilde —centrada en las patatas— también se ha integrado en muchas cocinas del sur de España, especialmente durante la Cuaresma y en romerías como la de Cabra al Santuario de la Virgen de la Sierra. Las patatas en escudella resultan reconfortantes, nutritivas y muy fáciles de preparar. A continuación encontrarás una receta de aproximadamente 600 palabras, con todos los detalles para que elabores un plato delicioso, además de curiosidades e información interesante.
Receta patatas en escudella
A continuación os contamos los ingredientes necesarios y el proceso de elaboración.
Ingredientes (4-6 raciones)
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1 kg de patatas viejas (preferiblemente de la variedad agria o monalisa)
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2 zanahorias medianas
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1 cebolla grande
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2 dientes de ajo
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1 puerro (solo la parte blanca)
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1 nabo pequeño (opcional)
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1 chorizo dulce de calidad (opcional, para dar un ligero toque ahumado)
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1 cucharada sopera de pimentón dulce
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1 hoja de laurel
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Hebras de azafrán (3–4 hebras)
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Sal marina al gusto
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Pimienta negra molida al gusto
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Aceite de oliva virgen extra, 4 cucharadas soperas
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1,5 litros de caldo de verduras (o agua y una pastilla de caldo concentrado)
patatas en escudella
Elaboración paso a paso
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Preparación de las verduras
Lava y pela las patatas, córtalas en trozos regulares (no demasiado pequeños para evitar que se deshagan). Pela las zanahorias y córtalas en rodajas gruesas. Pica la cebolla y el puerro en juliana fina. Si usas nabo, pélalo y córtalo en cubos. Pela y lamina los ajos. -
Sofrito base
En una cazuela amplia, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla, el puerro y el ajo. Rehoga suavemente durante 5–7 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté transparente y caramelizada. Este sofrito es clave para desarrollar los aromas del plato. -
Incorporar el chorizo y el pimentón
Si deseas un ligero matiz ahumado, corta el chorizo en rodajas y añádelo al sofrito. Dóralo un par de minutos por cada lado. Retira momentáneamente el chorizo para evitar que desprenda exceso de grasa. Espolvorea con el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme. -
Cocción de las patatas y verduras
Vuelve a incorporar el chorizo en la cazuela. Añade las patatas, las zanahorias y el nabo. Mezcla bien para impregnar todo con el sofrito y el pimentón. Agrega la hoja de laurel, el azafrán desmenuzado entre los dedos y cubre con el caldo de verduras caliente. Sazona con sal y pimienta al gusto. -
Cocción lenta y controlada
Lleva la cazuela a ebullición, reduce el fuego a medio-bajo y tapa parcialmente. Deja cocer durante 25–30 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas y ligeramente deshechas en los bordes, lo que ayudará a espesar ligeramente el caldo. -
Ajustes finales y emplatado
Prueba el caldo y rectifica de sal o pimienta si procede. Retira la hoja de laurel. Sirve bien caliente en platos hondos o cuencos, asegurándote de repartir patata, zanahoria y un par de rodajas de chorizo en cada porción. Si lo deseas, acompaña con un chorrito de aceite de oliva crudo y unas hebras de azafrán por encima.
Consejos y variaciones de las patatas en escudella
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Patatas viejas vs. nuevas: Las patatas antiguas (viejas) contienen menos almidón y se deshacen mejor, aportando melosidad al guiso. Las nuevas aportan textura más firme.
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Azafrán auténtico: Aunque su coste es elevado, unas pocas hebras reales marcan la diferencia en sabor y color. Si no dispones de él, puedes usar cúrcuma en pequeña cantidad, aunque el sabor será distinto.
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Versión vegana: Omite el chorizo y emplea caldo vegetal de buena calidad. Añade setas en lugar de carne para un toque umami.
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Perejil o cebollino picado: Espolvorear hierbas frescas al servir aporta frescura y contraste cromático.
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Pan artesano: Acompaña con pan rústico o de hogaza para disfrutar recogiendo cada gota de caldo.
Curiosidades sobre la escudella
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Origen antiguo: La escudella es un guiso medieval documentado ya en la cocina catalana del siglo XIV. Se llamaba “escudella de pobre”, básica y nutritiva, a menudo consumida en ayunos de Cuaresma con verduras y legumbres.
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Plato multitudinario: Tradicionalmente, las escudellas más elaboradas incluyen carne de cerdo, pollo y embutidos, cocidos junto a verduras. Tras hervir todo, se sirven primero los fideos del caldo (“fideuá”), luego la carne y, finalmente, las verduras, en lo que se conoce como “escudella barrejada”.
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Fiesta del 26 de diciembre: En Cataluña, el día de Sant Esteve (26 de diciembre), se come la “Escudella i Carn d’Olla” con las sobras de Navidad, una costumbre similar a nuestros potajes de aprovechamiento.
Las patatas en escudella son el ejemplo perfecto de cómo un plato sencillo puede convertirse en un manjar si respetamos las técnicas básicas: buen sofrito, cocción controlada y selección de ingredientes. Ideal para el invierno, la Cuaresma o cualquier ocasión que requiera un guiso reconfortante, esta receta te acompañará con su calor y sabor tradicional. ¡Buen provecho!


