Hoy 6 de marzo es un día importante para los cristianos y cofrades, celebramos el Miércoles de Ceniza, primer día de la Cuaresma según el calendario litúrgico cristiano, se celebra cuarenta días antes del Domingo de Ramos. Es una fiesta litúrgica móvil relacionada con la Pascua. Durante estos cuarenta días la iglesia llama a los fieles a prepararse para Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

El pasado lunes en nuestro QUIZ COFRADE os preguntábamos por el origen de la ceniza del miércoles de ceniza. Si quieres saber el origen de la ceniza y muchos más datos sobre este día continúa leyendo este artículo.

El origen de esta festividad se remonta a los primeros siglos del cristianismo. Por aquel tiempo las personas se colocaban la ceniza en la cabeza, y se presentaban ante la comunidad, esta ceniza simbolizaba un hábito penitencial para recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo.

El sentido penitencial de la Cuaresma se adquiere entorno al año 400 D.C, instaurándose la tradición de la imposición de la ceniza en la iglesia católica en el siglo XI. En el siglo IV se instauró la duración de la Cuaresma, por aquellos años la cuaresma comenzaba en domingo. Entorno a los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como practica cuaresmal. Pero surgió el inconveniente de que desde los orígenes de la liturgia cristiana nunca se ayunaba un domingo por ser considerado día de fiesta, por ser la celebración del día del Señor. Entonces, se movió el inicio de la cuaresma al miércoles.

Este día es para los católicos un día de ayuno y abstinencia, igual que el Viernes Santo, y se realiza la imposición de la ceniza al término de la misa, a los fieles que acuden ese día a misa. Estas cenizas surgen de la quema de las palmas y ramas de olivo bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. En el momento de la imposición el sacerdote dice una de las siguientes frases extraídas de las Escrituras:

“Convertíos y creed en el Evangelio” (Mc.1,15)

“Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás” (Gn. 3,19)

Mientras se impone la ceniza el coro entona el salmo 50 u otros cantos apropiados. El resto de la eucaristía se celebra acorde a la costumbre. Es costumbre (pero no obligación) no limpiar la ceniza y dejar que desaparezca por ella misma.

La ceniza tiene varios simbolismos, es el residuo frío y pulverizado de la combustión. La ceniza simboliza la muerte, la conciencia de la nada y de la vanidad de las cosas, la nulidad de las criaturas frente a su Creador después del fuego de la vida. Es símbolo de arrepentimiento y la penitencia. Los griegos, egipcios, judíos y árabes cubrían su cabeza con ceniza en señal de duelo y luto. Es símbolo de conversión y preparación para la Semana Santa.